Gandolfi volvió a confiar en los que esperan su oportunidad
El empate ante Atlante dejó un resultado agridulce para el Club León, pero también permitió observar una de las características que Javier Gandolfi ha buscado construir en su plantilla: una competencia interna capaz de sostener al equipo incluso cuando aparecen las rotaciones.
Después de disputar los Cuartos de Final de la Leagues Cup ante Real Salt Lake y recorrer un largo trayecto desde Estados Unidos, Gandolfi modificó considerablemente su alineación para visitar al Atlante.
El técnico dejó fuera del once inicial a varios futbolistas que habían tenido protagonismo durante la racha de siete victorias consecutivas y apostó por jugadores como Paul Bellón, Jesús Lara, Juanpi Domínguez e Ismael Díaz.
También administró los minutos de algunos de sus habituales. Fernando Beltrán, Ismael Díaz y Diber Cambindo dejaron el campo al descanso, mientras que Jordi Cortizo y Alfonso Alvarado ingresaron para la segunda mitad.
La decisión no fue improvisada. Gandolfi explicó que el cuerpo técnico analiza las cargas físicas de los jugadores antes de definir cada alineación.
“Cuando tenés este tipo de decisiones es por la carga, analizamos mucho la carga”.
El argentino puso como ejemplo a jugadores que venían acumulando minutos y necesitaban descanso.
“Teníamos jugadores que venían por ahí terminando los partidos, el caso del Jefecito que venía con una sobrecarga, entonces hoy decidimos que descanse”.
La misma lógica se aplicó con Daniel Arcila y Diber Cambindo, quienes habían tenido una importante participación ofensiva durante los últimos encuentros.
“Dani Arcila que venía también sumando muchos minutos con Cambindo y el Plátano trata de darle mitad de tiempo a cada uno”.
La rotación también permitió el regreso de Alfonso Alvarado a la titularidad y de Paul Bellón al once inicial. El defensa no comenzaba un partido con León desde octubre del año pasado, mientras que Alvarado terminó marcando el penal que puso momentáneamente en ventaja a la Fiera.
Para Gandolfi, esto representa una consecuencia directa de la competencia que existe dentro del plantel.
“La competencia interna te da la posibilidad hoy de elegir un 11 y que no se ve afectado por ahí el funcionamiento”.
Esa idea se ha vuelto especialmente importante durante un periodo en el que León está disputando partidos prácticamente cada tres días. El técnico incluso destacó que, pese a los cambios, no sintió que su equipo fuera superado físicamente por Atlante.
“En ningún momento me sentí superado físicamente por el rival”.
La planificación, sin embargo, continuará siendo complicada. León todavía debe disputar la semifinal de la Leagues Cup y podría jugar el partido por el tercer lugar o la final el 6 de septiembre.
Ante ese escenario, la capacidad de Gandolfi para utilizar a todo su plantel puede convertirse en uno de los factores más importantes para sostener al equipo durante las próximas semanas.
El empate ante Atlante impidió una octava victoria consecutiva, pero también dejó una señal que puede ser igual de relevante: León tiene cada vez más jugadores capaces de responder cuando reciben una oportunidad.
